Azúcar en el depósito de gasolina

La venganza es uno de los motores del mundo. O eso parece. En realidad, hacemos pocas cosas por venganza, pero es cierto que nos encanta fantasear. Así que las historias relacionadas con este concepto suelen quedarse pegadas a nuestra memoria como los chicles a nuestros zapatos. Hoy presentamos: la demencial idiotez del azúcar en el depósito.

Esta leyenda me trae a la memoria mi juventud. En general, la historia contaba que echar una cantidad de azúcar al depósito de gasolina (o de gasoil, no especificaban) conseguía que se rayase la camisa del cilindro, y a partir de ahí el motor se gripaba: el gripado es cuando las dos piezas se sueldan. Personalmente no soy mecánico, pero por una parte me decían que al rayarse la camisa se perdía potencia, y por otra me decían que se fundiría. En cualquier caso, era una de las mil maldiciones que estaban a punto de caer sobre mí. De hecho, parecía que si alguien echaba azúcar en un depósito el cielo se desplomaría sobre nuestras cabezas.

En un principio encontré una noticia en la que se había detenido a un vecino de un municipio tinerfeño (http://www.abc.es/local-canarias/20150105/abci-detenido-azucar-deposito-201501051451.html) por provocar daños en el motor del coche. En realidad era el presunto autor de un delito de daños, porque, como veremos, en general, no causa demasiado efecto. Hay vídeos, por ejemplo, los demostrando visualmente esto (https://www.youtube.com/watch?v=p0Mmu4Gqxz0).

azúcar en el depósito de gasolina leyenda urbana

Azúcar en el depósito de gasolina

En alguno de los ejemplos que encontré se hablaba de unos 2 kg de azúcar. Si nos ponemos con referencias algo más técnicas, podemos averiguar que el azúcar NO se disuelve en la gasolina. No lo digo yo, lo dice John Thornton, un investigador de Berkeley que hizo un experimento con marcadores de carbono radiactivo, sucrosa y gasolina y concluyó que la cantidad de sucrosa que había pasado a formar parte de la gasolina era muy poca. Como una cucharada en un depósito de 55 litros, aproximadamente. No se disuelve, no se carameliza y, como residuo, tampoco podría pasar los filtros destinados precisamente a evitar contaminación de sólidos que puedan dañar los cilindros. Un poco de azúcar no sería un problema. Si en vez de algún kilo empleases decenas, el filtro podría bloquearse y, puntualmente, detener el coche. Se limpia o reemplaza el filtro, y se limpia el depósito y se acabaron los problemas. El coste no sería comparable, ni de lejos, a las historias que se cuentan, que hablan de tener que reemplazar completamente el motor.

Un buen ejemplo de estas cosas lo tenemos en forocoches (http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=304082). Podemos citar algunos ejemplos:

En 2005 “Laya”, que cabe pensar que sea una mujer, planteaba este problema:

“hola alguien me podria decir q pasa si ando o enchego el coche ya q me an echado azucar en el deposito de gasolina gracias aaaa lo se poq en el tapon quedaba restos del azucar”

Las respuestas no se hacían esperar:

Que se puede obstruir el coducto de alimentación del motor o el circuito de alimentación.

Sigamos:

Sin entrar en explicaciones técnicas:

¿Has comido alguna vez flan con caramelo?…. pues eso es azucar “derretido”: una pasta que se pega a cualquier cosa y si la calientas hace una costra dura y muy difícil de despegar.

Ahora vamos a entrar en algo más técnico:

El azucar se habrá disuelto en la gasolina/gasoil. Llegará a los cilindros (si no ha dejado restos por el camino) y allí, con él “incendio” del combustible se caramelizará y se endurecerá, pegándose a todo lo que encuentre… con un poco de suerte “sólo” tendrás que abrir motor y limpiar (además de sustituir conductos, filtros, inyectores….)… con “menos suerte” griparás el motor.

NI ENCIENDAS el coche: en grúa al taller y “limpieza” general”.

Otra más:

Correcto lo que te han dicho, no arranques bajo ningún concepto, te cargarás todo desde la bomba de gasolina, pasando por los inyectores, y finalmente se puede gripar el motor, es una putada de las gordas.

Otro que también sonaba bastante experto decía esto:

El azúcar es carbono, y al quemarse disuelto con la gasolina deja residuo sólido dentro de los cilindros, imagínate lo que pasa. 

Y finalmente, uno se venía arriba y contaba una experiencia que tiene, en realidad, bastante poca fiabilidad:

A mi me echaron azucar en una Vespa que tuve y no ande ni dos kms….gripazo de motor.
Supongo que en un coche aunque sea 4 tiempos, hara el mismo daño.
Si pillas al mamon que te lo hizo dale una colleja de mi parte.

Claro, cuando echamos un vistazo a noticias como una de 2015, en la que la policía detenía a un vecino como presunto autor de un delito de daños en Tenerife, uno puede comprender que hay dos víctimas: el dueño del coche, al que puede que le cueste la broma un par de cientos de euros, y el vertedor de azúcar, que con seguridad deberá pagar los gastos, la multa y habrá hecho el ridículo más espantoso.

En este, mi último programa de la temporada, aprovechamos para citar dos de los santos del día: San Optaciano de Brexit, digo de Brescia, y San Marchelmo de Deventer.

Contamos todo esto el 14 de julio de 2017 en La Noche es para Mí, en M80 Radio, con Miguel Coll.

 

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