05/12/16
web sobre leyendas urbanas y otras mentiras digitales o así

JATO, Chevrolet y evolución

Cuando todo falla, vuelve a los básicos. A los clásicos. Esta semana traemos una historia que casi todo el mundo sabe que es falsa. Es posible que tú no lo sepas, o que simplemente te interese conocer los detalles. En cualquier caso hoy presentamos la descacharrante crónica del Chevrolet con un chisme cohete.

Este texto lo hemos sacado de Forocoches y parece ser una traducción de la historia cuando se popularizó tras haber sido acreedora de un premio Darwin. Los premios Darwin se supone que se conceden solamente si la historia se comprueba que es real, pero en los inicios de los premios no eran tan rigurosos y no dedicaban demasiado tiempo a la comprobación de los hechos. Cuento esto porque el cambio de tendencia en el criterio de concesión hace que mucha gente dé por buenas algunas historias completamente falsas.

JATO, Chevrolet y evolución

“La historia del Chevy Impala JET. El último ganador fue el misterio dueño de un Chevy Impala propulsado a chorro. La Patrulla de Carreteras de Arizona (E.E.U.U.) tropezó con un montón de metal derretido empotrado en la ladera de un precipicio junto a una curva de la carretera. Los restos se parecían a los de un accidente aéreo, pero tenían aspecto de automóvil y no se había informado de ningún accidente aéreo en la zona.


Un laboratorio reconstruyó la historia. Parece ser que el conductor había conseguido de alguna manera una unidad JATO (Jet Assisted take off-en realidad un cohete de combustible sólido) que se utiliza para dar una “empuje” extra a los aviones militares de transporte pesado para despegar desde aeródromos cortos.
Condujo su Chevy Impala al interior del desierto y encontró un largo tramo recto. Entonces enganchó la unidad JATO a su coche, entró dentro, cogió velocidad y encendió el dispositivo de motor a reacción.

Los policías estimaron que el conductor del coche encendió el cohete a una distancia de 3 millas (5 km.), aproximadamente, del lugar del choque. Allí, el asfalto estaba quemado y derretido.


Alcanzó el empuje máximo en menos de 5 segundos, con lo que el Chevy alcanzó velocidades de más de 350 mph (560 km./h.) y continuó a máximo empuje durante unos 20-25 segundos adicionales, el conductor, que no era piloto, habría experimentado lo más parecido a las fuerzas gravitatorias que normalmente están reservadas a los pilotos de cazas F-14 bajo una post-combustión completa, básicamente le provocó quedar inconsciente durante el resto del suceso.


El individuo siguió sobre la carretera durante aproximadamente 2,5 millas (4 km.) (15-20 segundos) antes de que el conductor aplicara y quemara completamente los frenos, reventara los neumáticos y dejara marcas de goma sobre la superficie de la carretera.


Llegó a volar durante otras 1,4 millas (2,3 km.), impactando en la ladera del precipicio a una altura de 125 pies (40 m.), dejando un cráter negro de tres pies de profundidad en la roca. La mayoría de los restos del conductor no fueron recuperables; no obstante, se extrajeron fragmentos pequeños de hueso, dientes y cabellos del cráter y se quitaron fragmentos de una uña en un trozo de escombros que parecía ser un trozo del volante”.

Esta brillantísima historia, por muy mal que nos sepa, no es verdad. Ni siquiera aunque haya un vídeo que practique la reconstrucción de los hechos, que adjuntamos en la web. Es una leyenda que lleva recorriendo los correos electrónicos desde 1990, cuando se contó en los orígenes de los premios Darwin procedente, aparantemente de un grupo de noticiasde motos (rec.motorcycles). Los premios Darwin no se formalizaron hasta el 93, de manera que antes eran parte de estos grupos de noticias, parecidos a los foros actuales, que había en Usenet, y es ahí donde se dedicaban a llevar a cabo estas discusiones acerca de quién era más idiota y había hecho más méritos falleciendo sin descendencia.

En 1996, tras muchas preguntas, el Departamento de Seguridad Pública de Arizona desmintió la historia en su web, calificándola como “un mito de Arizona”. Para mí es suficiente y no necesito investigar mucho más, aunque hay gente que no tiene bastante con saber que es falso. Quieren saber si se podría hacer.

En 2003 serían los Cazadores de Mitos en “Jet Assisted Chevy” los que realizarían un programa intentando repetir el experimento con un Chevy del 66, fallando (no consiguieron los JATO, sino que usaron unos reactores más pequeños que pudieron comprar). El Impala del 66 NO es el de Supernatural, la serie de TV. El de la tele es el del 67.

Lo han intentado un par de veces más y no consiguen hacer volar el coche, lo que me hace recordar a Faemino y Cansado haciendo de Arroyito y Pozuelón (https://www.youtube.com/watch?v=lvY8q4nK9YU) con aquello de que “volar, puede volar cualquier cosa. Hasta esta copa”. Al parecer les resultó bastante complicado.

Dejando aparte estos temas, felicitaremos a todas las Crescencianas, así como a los Geroncios y Jovinianos.

Esta historia la contamos el 5 de mayo de 2016 en La Noche es para Mí, en M80 Radio, con Miguel Coll.