En Doñana con Canon Explorer Series

Ser fotógrafo profesional en el S.XXI da para escribir una novela de Dickens. Bueno, eso, si fuese Dickens, que no lo soy.  Pero de repente, se abre el cielo y pasa algo inesperado: me llega un mensaje de Canon al correo electrónico en el que se me propone participar en una especie de concurso en el que el premio es acudir a Doñana a probar un montón de equipo de Canon y hacer fotos de naturaleza.

No leo el mensaje con toda la atención del mundo, pero total, solo me piden que les cuente los motivos por los que quiero ir a un evento así, de manera que les aseguro que haré fotos, que escribiré un post (evidentemente es este) y que cantaré loas y alabanzas a Canon y a sus representantes en el mundo terrenal si me llevan a hacer fotos a bichos y plantas a Matalascañas (esto no es una exageración, es que Doñana está por allí).

En Doñana con Canon Explorer Series

En pocos días me contestan con un mensaje en el que dice que soy uno de los elegidos. Me preparo un poco mentalmente y de repente me llega más carga de trabajo en dos días de la que había tenido en meses. Y yo teniendo que hacerme 700 km y pasar un día en un entorno más bien agreste. Pero no voy a dejar pasar la oportunidad y tras hacer una escala en Getafe, donde me recoge Fernando, otro de los fotógrafos elegidos, emprendemos camino hacia el sur.

Cuando llegamos apenas unos minutos tarde por culpa de dos atascos casi consecutivos en Sevilla, tenemos las charlas que esperábamos al día siguiente: Mario Suárez y Marina Cano están allí supuestamente para inspirarnos. A pesar de que son fotógrafos excelentes, soy extremadamente escéptico con todas las charlas en las que se supone que hay que poner expectativas. Sin embargo, les han hecho comprimir las charlas y les falta tiempo, pero se las apañan para condensar la parte que querían contar y ambas presentaciones son fantásticas. Y lo mejor de todo, al día siguiente, nada de inspirar en plan teórico: a Doñana con nosotros.

Un poco más de Mario Suárez y Marina Cano

Mario es un fotógrafo con un innegable prestigio, una técnica impecable y un gusto extraordinario para la composición de imágenes. Está bastante centrado en las aves y nos dio unas cuantas ideas sobre composición e incluso algún truco para conseguir un resultado pictórico muy interesante. Además, nos desveló algún secreto sobre una tecnología que emplea frecuentemente. En realidad, es un empleo inesperado de material de cocina, pero es mejor que no la desvele aquí, porque en las charlas queda realmente divertido.

 Doñana con Canon Explorer Series, por Archerphoto, fotografo profesional

Marina también ha ganado múltiples premios y ha sido portada del National Geographic. Casi nada. En su caso, plantea siempre su fotografía desde un punto de vista más emocional, intentando comunicar su propia sensibilidad al observador. Explicaba que había abandonado su carrera como profesora de música  por la fotografía. No es algo que se haga de manera sencilla. Esta cántabra ya estaba consagrada como fotógrafa cuando dejó la enseñanza, pero no es sencillo pasar de los años en el conservatorio si no cuentas con una verdadera pasión por lo que haces. Pero Marina vive intensamente su trabajo y es todo un placer escucharla, porque demuestra un interés que solo los verdaderos artistas consiguen comunicar.

El día comenzaba con unas fotos del amanecer a las 6 de la mañana. Nos salió bastante rana porque las nubes nos cubrían totalmente el sol y ni siquiera los tonos eran demasiado interesantes. Empecé con mi propio equipo, con mi fiel 70-200 f4 L.

El Rocío al amanecer, Doñana con Canon Explorer Series, por Archerphoto, fotógrafo profesional

Probando algunas lentes

Empecé a probar las primeras lentes de Canon cuando ya había subido un poco el sol. Yo me hice con un 35 f1,4 II L del que quedé prendado, para variar. Ya tuve el 35 f2, probé el 35 1,4 Art de Sigma y tengo algún 35 2,8 manual por casa, pero la prueba me convenció de que el resultado en calidad y solidez es poco discutible. Eso sí, no es una lente barata si tenemos en cuenta la competencia, pero es que no es a lo que aspira: serie L, calidad, resistencia, consistencia y peso. Pero resultados excelentes. Alguna aberración cromática, pero si uno no coloca el parasol  y busca el contraluz es porque las anda buscando.

 Doñana con Canon Explorer Series, por Archerphoto, fotógrafo profesional

Cuando acabamos de hacer fotos junto a la aldea de El Rocío cruzamos el puente del Ajolí para adentrarnos en Doñana. Nuestro guía, José Manuel Franco, tardó menos de un minuto desde el puente en encontrar las primeras huellas en el barro e identificarlas. ¡Desde el coche en marcha! Las vio, paró, nos explicó lo que veíamos y seguimos la ruta.

Huella de lince, Doñana con Canon Explorer Series, por Archerphoto, fotógrafo profesional

Algunas fotos más por, bueno, algún paraje natural que tampoco podría precisar mucho, un almuerzo en medio del parque con un catering fantástico en el que no faltaron ni las migas ni la pringá, y vuelta a otro entorno, esta vez con un empleado del parque con un carro tirado por bueyes para que pudiésemos practicar el retrato. Yo no estaba muy por la labor. Es una disciplina para la que tengo mis propias técnicas y me fui a hacer más fotos de cardos. Después pudimos ver algunas vacas de las que pastan por el parque, pero sobre todo, unos caballos salvajes.

Una pausa y cambiamos de objetivo

Tras una comida en Ardea Purpurea, que es el nombre científico de la garza imperial, un animal bastante presente en el parque, nos acercamos al centro de visitantes, tras pasar por las marismas.  El lugar, que está acondicionado para que las aves críen y los fotógrafos no molesten demasiado, era menos interesante de lo previsto si no llevabas una lente con una distancia focal muy elevada, que no era mi caso.

Ignacio Monasterio por Archerphoto, fotógrafo profesional, Doñana, 2018
Ignacio Monasterio con una lente larga y yo con haciendo la foto con un 11-24 que resulta francamente brillante.

Pude tomar algunas fotos con un gran angular (un espléndido 11-24 f4L, podréis ver algunas fotos adicionales en la galería) y alguna que otra de aves, pero mis compañeros, más habituados a esta disciplina, sí consiguieron algunas imágenes espectaculares.

Morito común, Doñana con Canon Explorer Series, por Archerphoto, fotógrafo profesional

Una sorpresa final

Íbamos a estar más tiempo allí pero, de repente recibimos un soplo en el que nos contaban que habían visto linces cerca del lugar que había comentado nuestro guía. Cogimos los coches (éramos un grupo de más de 30 personas) y nos dirigimos hacia el sitio preciso. Pero claro, no estaba allí. O al menos no estaba exactamente allí. Habíamos estado cerca. Y sin embargo, José Manuel, nuestro guía, que durante todo el día soportaba bromas sobre si conseguiríamos ver linces o no, y que nos explicó que él no pudo verlo hasta que no hizo las prácticas en el parque, no estaba dispuesto a rendirse. Tenía la sospecha de un lugar por el que encontrarlo y, allí estaba. No uno, sino dos linces: una madre y su cachorro. Mis fotos, malas (tanto que no las enseñaré), pero mi vista excelente.

En mi descarga, estaba dentro de un coche y no controlé correctamente el tema del estabilizador de una lente fantástica, pero que era el primer día que tocaba. Al cabo de unos minutos, alguna llamada más y acudimos a ver a un tercer lince. Esta vez caminaba por una de las carreteras de tierra sobre las que nos movíamos y al que no pude fotografiar, pero pudimos verlo claramente.

Soy Sergi Albir, soy fotógrafo profesional y si necesitas fotos, puedes contactar conmigo: sergi@archerphoto.eu o +34 644459753 y nos ponemos manos a la obra.

Y una cosa más: muchas de las fotos que hicimos en este evento en Doñana con Canon Explorer Series pueden verse en Instagram. Hay que buscar el hashtag #CanonDoñana, y hay algunas realmente memorables.

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